La etiqueta del correo electrónico: perder el negocio cuando se pierden los modales

La etiqueta en la red se entiende como una regla básica: mostrar consideración por la otra parte en línea. Hasta ahora, el edicto se ha escrito sobre todo desde el punto de vista de las relaciones entre individuos, o entre empresas y consumidores, rampas de aluminio ya lo saben.

A menudo se ha pasado por alto un grupo importante: las relaciones entre empresas (B2B). La etiqueta de empresa a empresa es un modelo de comportamiento creciente y en evolución sobre cómo presentarse y representar a la propia empresa cuando se establece una red de contactos en línea. Es para este grupo que la etiqueta juega el papel más crucial. El más mínimo comportamiento inadecuado en línea puede arruinar una buena oportunidad de negocio. Las directrices no se establecieron a partir de una fuente central, sino a través de un proceso de colaboración que creció junto con Internet
Dónde fallan las empresas

Solicitar enlaces recíprocos

Pedir asesoramiento gratuito

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Dónde fallan las empresas

Los empresarios que se inician en la web están ansiosos por solicitar clientes potenciales y asociaciones en línea, pero generalmente desconocen cómo hacerlo de forma profesional. Si no conoce la etiqueta B2B, sus acciones pueden ser tomadas por groseras o incompetentes, dejando a la otra parte con una mala impresión de su empresa.

Tanto si solicita nuevas colaboraciones como si busca mantener y construir relaciones con las empresas actuales, la clave es evitar malentendidos y no ofender.

Al enviar un correo electrónico

Lucha contra el impulso de ser creativo Evita utilizar múltiples tipos de letra, tamaño y colores. Tampoco uses HTML ni rich media. Mantén todo en texto plano.

Sé puntual. No escribas un correo electrónico extenso y no utilices jerga ni hables con una actitud excesivamente moderna. Para tu firma, no utilices citas bonitas (a menos que sea el eslogan de tu empresa).

Cuida tu tono. No hables en términos de lo genial que crees que es tu empresa. Habla desde el punto de vista de la otra empresa para decir: «Mira lo que podemos hacer por ti».

El tamaño importa. No atasques el correo electrónico de la gente enviando archivos adjuntos grandes y no solicitados. Si tienes que enviar un archivo grande, avisa, comprueba el momento más adecuado para enviarlo, como antes o después del horario laboral, o envíalo en segmentos.

Usa la discreción. Algo que puede parecerte gracioso puede ser claramente ofensivo para otra persona. Incluso si la persona que está al otro lado no tiene ningún problema con lo que envías, otras personas de su oficina podrían echar un vistazo al mensaje ofensivo. Si te sientes tan inclinado a mostrarle o decirle a la persona lo que tienes, pídele una dirección de correo electrónico que no sea de negocios a la que puedas enviarlo, donde puedan revisarlo con más privacidad.

Solicitar enlaces recíprocos

¿Planeas incluir en tu página un hipervínculo a un sitio comercial? La etiqueta adecuada implica avisar a los propietarios del sitio. Explique por qué quiere incluirlos en su sitio, dónde piensa incluirlos y la descripción que piensa utilizar con su enlace.

Si está solicitando a otra empresa que se vincule a su sitio, proporcione alguna información de fondo. Presente brevemente su empresa y describa cómo su sitio puede beneficiar a la audiencia del cliente potencial.

Asegúrese de que su enlace sea relevante para el sitio de la otra empresa. Si la suya es una empresa de automóviles, no debería solicitar un enlace a una empresa de diseño web. Ofrezca algo a cambio, como un enlace recíproco, es decir, que usted enlace también al otro sitio, y/o algunos comentarios específicos sobre ese sitio.

No deja al solicitado con una buena impresión si espera algo y no ofrece nada. Una solicitud de enlace genérica es lo peor que puedes hacer. Demuestra que no tiene nada que decir sobre el sitio, y sin embargo espera que su operador haga algo por usted.

Pedir asesoramiento gratuito

No hay nada malo en pedir consejo a tus colegas. Sin embargo, esperar consejos empresariales gratuitos de personas que no conoces personalmente -y para tu propio beneficio empresarial- es una cuestión muy delicada.

Si te empeñas en pedir consejo a una empresa o a un individuo al que no conoces, manéjate con el máximo cuidado.

 

1. Preséntese.
2. Indique su profesión y sus conocimientos. Si eres estudiante, menciona dónde y qué estás estudiando.
3. Explica por qué necesitas el consejo y cómo piensas utilizarlo.

Para causar una mejor impresión, menciona tu interés por el sitio o los trabajos de la persona, y lo que te ha parecido útil o interesante.

Lo más importante es que, antes de pedir consejo a la gente, busque primero en los sitios web de esa persona -y luego en los motores de búsqueda y directorios- para ver si la respuesta ya está disponible.

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